Esta reseña, publicada originalmente por el experto en caza Tanner Lee en GunsAmerica, presenta sus impresiones prácticas sobre el uso de la mira térmica GOYOJO GRL335. Nos complace compartir esta opinión con nuestros lectores.
Reseña de la mira térmica Goyojo GRL 335: Rompiendo las barreras de precio
La visión térmica siempre ha tenido la reputación de ser una herramienta costosa, al alcance solo de cazadores y tiradores adinerados. Con la mayoría de los modelos de renombre a partir de varios miles de dólares, la idea de comprar una mira térmica por debajo de 1000 USD parecía irreal. Por eso, el Goyojo GRL 335, con un precio de 849 USD, me llamó la atención.

El GRL 335 no pretende competir con dispositivos de gama alta que cuestan cuatro o diez veces más. Sin embargo, hace algo igualmente importante: abre el mundo de la visión térmica a tiradores y cazadores que buscan un rendimiento real sin agotar su cartera. Después de pasar tiempo con esta óptica en el campo, me sorprendió la cantidad de características que Goyojo logró incluir en un dispositivo tan económico.
Primeras impresiones y calidad de construcción
La mira viene en un estuche sorprendentemente bonito e incluye una ojera de goma adicional diseñada para montaje en rifle. El cuerpo está hecho de aleación de aluminio y magnesio, lo que garantiza robustez sin aumentar el peso innecesariamente. Aunque es una unidad económica, la construcción general inspira confianza.

El dispositivo cuenta con ajuste de dioptrías, un anillo de enfoque de aluminio azul y un montaje de liberación rápida para riel Picatinny que funcionó mejor de lo esperado. El montaje se bloquea de forma segura, es ajustable para diferentes tolerancias de riel y mantiene el "cero" incluso después de una caída en el campo. El hecho de que el dispositivo pueda usarse como monocular de mano cuando se quita del rifle le añade versatilidad.
Especificaciones y características
El GRL 335 puede ser económico, pero tiene especificaciones decentes:
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Matriz: 384×288, 12 μm
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Lente: 35 mm (Germanio)
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Aumento base: 4x
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Rango de detección (declarado): 1800 metros
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NETD: <25 mK (declarado)
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Paletas de colores: 7 opciones
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Pantalla: resolución 1024
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Batería: 18650 (reemplazable, recargable)
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Grabación de vídeo/fotos: Sí
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Puertos: USB-C, ranura para tarjeta SD
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Carcasa: Aleación de aluminio y magnesio
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Garantía: 5 años


El uso de una batería estándar 18650 es uno de sus mayores puntos fuertes. Estas celdas son baratas, ampliamente disponibles y se pueden reemplazar en segundos, lo que elimina la preocupación de que el dispositivo se quede sin energía en medio de una cacería.
Rendimiento en el campo
En cuanto a la calidad de imagen, el GRL 335 no iguala a los modelos caros, pero no tiene por qué hacerlo. A una distancia de 50-100 metros, la imagen es sorprendentemente clara y permite una identificación sin problemas del objetivo. De cerca, se pueden distinguir claramente animales más pequeños, aunque a veces la identificación requiere observar el comportamiento del animal y no solo depender de la nitidez de la imagen.

A distancias mayores, la declaración de 1800 metros de detección parece optimista. Sí, se pueden ver firmas de calor a gran distancia, pero la identificación es otra cuestión. Por encima de los 200-300 metros, los detalles se difuminan y un coyote puede parecer similar a un corzo o un zorro. Sin embargo, detectar vehículos y edificios a más de una milla no fue un problema.
Pros y Contras
Pros:
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Precio asequible para entrar en el mundo de la visión térmica.
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Carcasa robusta y montaje fuerte.
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Alimentación con baterías estándar 18650.
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Múltiples paletas de colores y manejo intuitivo.
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Fácil puesta a cero.
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Doble uso (mira o monocular).
Contras:
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El aumento base de 4x dificulta el avistamiento de objetivos muy cercanos.
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Falta de detalle de la imagen para la identificación a larga distancia.
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Declaraciones exageradas sobre el rango de detección.
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Imagen menos nítida que en los productos premium.
Uso en el campo: Ventajas y frustraciones
Durante las pruebas, el GRL 335 se desempeñó bien en escenarios de caza prácticos dentro de sus posibilidades de precio. A una distancia de 75 metros, un coyote que se adentraba en la maleza se volvió difícil de distinguir de un corzo; esta vacilación demuestra por qué la nitidez de la imagen es crucial para un disparo seguro. Por otro lado, a una distancia de 10 metros, el aumento de 4x hizo que seguir un objetivo en movimiento fuera casi imposible.
Sin embargo, lo que más me impresionó fue la resistencia. Durante las pruebas, la mira sufrió una fuerte caída después de tropezar en un agujero excavado por un tejón. A pesar del impacto, la óptica mantuvo el cero y funcionó sin problemas. Es difícil esperar tal resistencia de una mira térmica de 849 USD, y sin embargo, el GRL 335 superó la prueba.
Puesta a cero y manejo
La puesta a cero fue sencilla: bastó una botella de agua fría sobre un fondo cálido. Los botones son intuitivos y el interruptor de encendido está situado en la parte trasera. El arranque tarda unos 3-4 segundos. El menú es básico pero funcional. Es posible tomar fotos y grabar vídeos, aunque el material grabado tiene una calidad ligeramente inferior a la que el tirador ve "en vivo" a través del ocular (esto se debe a la compresión del archivo).
Resumen
El Goyojo GRL 335 no es perfecto, pero ofrece algo extremadamente importante: accesibilidad. Los cazadores que antes descartaban la visión térmica como inalcanzable económicamente, ahora tienen una herramienta que funciona, mantiene el cero y aumenta realmente sus capacidades.
Si tu presupuesto ronda los 850 USD, el GRL 335 es una de las pocas opciones que vale la pena considerar seriamente. No superará a los dispositivos de gama alta, pero ese no es su propósito. Es una visión térmica práctica y básica que simplemente funciona, y para muchos tiradores, eso es más que suficiente.
